FONS BLANC: ENTREVISTA A JUAN CARLOS MÁRQUEZ (por Juan Pablo Beas)

Image

“Los cuentos aparecen como impulsados por un golpe de viento, como se hace volar una cometa”

 Su escritura se relaciona con lo vital y lo orgánico, con el concepto de “organismo vivo”.

 Nacido en Bilbao en 1967, Juan Carlos Márquez es una de las voces más singulares y atractivas de la narrativa española contemporánea. Elogiado por medios y especialistas y galardonado con diversos premios, Márquez es uno de los más aclamados escritores de cuentos nacionales. Sus relatos aúnan profundidad, imaginación y delirio a partes iguales aunque su próximo libro será una historia de ciencia-ficción apocalíptica.

Periodista y profesor de talleres de narrativa, es un escritor que sorprende en cada línea. Ha publicado los libros de relatos “Oficios” (2008), “Llenad la tierra” (2010) y “Norteamérica profunda” (2012), la novela “Tangram” (2011) y varios de sus cuentos han sido incluidos en destacadas antologías.

Nos interesa saber sus opiniones como escritor y como profesor de futuros narradores.

 -Una pregunta de manual: ¿Cuál es el principal secreto para escribir un buen cuento?

 Ojalá lo supiera. Me hubiera ahorrado un buen montón de relatos que terminaron en la papelera. No tengo una respuesta. Lo que sí puedo decir es que los cuentos de los que estoy satisfecho, que son pocos, aparecieron como impulsados por un golpe de viento. Fueron como volar una cometa. De repente, la cometa se elevó y lo único que tuve que hacer es sujetar con tiento la cuerda. También he escrito cuentos medidos, cerebrales, con sudor, pero por parecido que sea el resultado final a la idea previa que me hice en la mente, no me convencen tanto, quizá porque me explican pero no descubro nada nuevo de mí en ellos. Tal vez el ingrediente secreto sea el descubrimiento, pero no solo en el cuento sino en la escritura en general.

-En “Oficios” sorprende continuamente al lector situándolo en espacios muy curiosos y en situaciones aparentemente disparatadas. ¿Le gusta descolocar el lector y qué papel tiene el humor en su literatura?
Me gusta descolocarme para obtener puntos de vista diferentes y ampliar el campo de batalla. Lo del lector supongo que será un daño colateral. El humor es fundamental no solo en la literatura sino en la vida. Para mí, toda literatura que carezca de un mínimo atisbo de humor en alguna de sus variedades, incluso en el mayor de los dramas, es inverosímil e inhumana. Tengo la certeza de que el humor es un antídoto contra la certidumbre de la muerte. Es pura vitalidad.

-¿Qué es lo más difícil en el momento de ponerse a escribir un cuento y por qué se adentró en este tipo de relatos? ¿De dónde le vino ese empeño?

Lo más difícil para mí es comenzar. Me encasquillo en los principios. No tanto por no saber qué voy a contar o hacia donde me dirijo, eso va apareciendo, hasta ahora ha ido apareciendo, sino porque cada relato necesita de una voz específica y hay que dar con ella, soy como un médium que intenta conectar con un espíritu. La voz determina en mi caso todo el proceso creativo. El deseo de narrar, aunque es muy difícil ser consciente de ello, puede que nazca de la necesidad de vivir otras vidas, lo que ocurre es que en la práctica esas vidas arrojan o deben arrojar, creo yo, alguna luz o alguna sombra sobre la propia.

 -Lo que más preocupa a los que aprenden a escribir es encontrar su voz. ¿Cómo se hace? ¿Cúal cree qué es la suya?

No creo que se trate solo de una voz, sino de encontrar algunas de las muchas que nos ocupan como personas. Igual que esos espejos deformantes que nos devuelven mucho más altos, más gruesos, etcétera, yo procuro mirarme en voces así cuando escribo, deformarme, esquinarme, moverme. Me busco a menudo en la deformidad.

 -¿Qué papel ocupa la cotidianidad en su escritura?

Al principio, era muy importante. Ahora, menos. Me interesa por su manera de incidir en los personajes, pero ya no tanto como materia narrativa. Es una mina que he explorado con mucho gusto, pero me ha llegado el momento de bajar a otras.

 -Muchos relatos y una novela, ¿el relato es su espacio natural o tiene previsto abandonarlo para afrontar otro tipo de narrativa?

 Tiendo desde hace varios años hacía distancias mayores que el relato, novela corta, sobre todo. Estoy en tránsito. No sé si volveré o no al relato, pero ahora mismo no siento nostalgia.

 -¿Con qué conceptos le gustaría que se relacionara su literatura?

Con lo vital y lo orgánico. Con el concepto de “organismo vivo”, que es con lo que relaciono yo la escritura que me interesa como lector.

-Díganos que proyectos de futuro tiene y qué aconseja a sus alumnos cuando le dicen que quieren ser escritores.

Ha salido apenas hace unos pocos días un libro ilustrado que he escrito en colaboración con la fotógrafa Agurtxane Concellón, “Lobos que reclaman la noche”, en Tropo. Se trata de una historia, espero que inquietante, de perros, hombres y trineos que transcurre en Noruega, ilustrada con magníficas fotografías. En otoño, aunque sobre este tipo de afirmaciones siempre cabe un margen de error, aparecerá mi libro “Los últimos”, una historia de ciencia-ficción apocalíptica. Me apetecía cambiar de registro y probar las posibilidades que ofrece un escenario tan diferente como contexto para desarrollar una historia de personajes, con problemas humanos, reales, de hoy y de siempre. El mejor consejo que puedo ofrecer para ser escritor es escribir, escribir mucho, y ser muy crítico con uno mismo, encajar bien, y también leer, cuanto mejores sean los escritores y los libros leídos, más posibilidades tendremos de que se nos pegue algo bueno. Convertirse en escritor requiere un proceso largo de aprendizaje, de muchos años, yo no le recomiendo a nadie que se lo plantee en esos términos: quiero ser escritor. Le diría: Escribe, lee, busca, y si eres tenaz, trabajas y no careces por completo de talento, lo natural es que te vayas aproximando.

-Sus cuentos son magníficos ¿Cree que la literatura le da la importancia que merece a esta forma de narración?

No soy partidario de un discurso derrotista sobre el relato. Creo que tiene un público reducido, pero muy fiel, que lo considera un género mayor, y a la vista está que cada vez más editoriales lo incluyen en sus catálogos. Allí donde hay un lector formado, el cuento no es una anormalidad. No obstante, las novelas son más visibles y consiguen más atención por parte de los medios de comunicación. Y eso no parece que vaya a cambiar a corto plazo.

Para más información sobre Juan Carlos Márquez, pueden pasarse por su blog personal, “Relataduras”: http://juancarlosmarquez.blogspot.com/

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s